12.08.09

Recursos Naturales. Modelos de Industria Petrolera

Carlos Morales Gil. Director General de PEMEX Exploración y Producción
Recursos Naturales. Modelos de Industria Petrolera
En mi última colaboración, comenté acerca del origen y la propiedad sobre los recursos naturales y sus potenciales beneficios para las naciones propietarias.
Debemos, sin embargo, tomar en cuenta que no basta con ser el propietario de un recurso, si éste no puede explotarse. Surge, entonces, una pregunta, ¿cómo extraer esos recursos?
Son tres los elementos requeridos: capacidades técnicas, que incluyen tanto recursos humanos como tecnología, capacidad financiera y capacidad de gestión, es decir administración de los recursos.
¿Quién lo puede hacer?: el propio Estado, a través de una Secretaría y/o a través de una empresa nacional, mediante  empresas privadas, o una mezcla de estas dos opciones.
Aquí entramos en una primera decisión clave: estado rector y  regulador o estado operador.
El  elemento central de discusión se ubica en la captura de valor, ¿cómo captura el estado la renta petrolera?
Prácticamente todos los países del mundo han optado por el estado rector y regulador, pero le han dado diferentes enfoques al modelo de operación  de la industria,  vía empresa nacional, empresas privadas ya sean nacionales o internacionales, o una mezcla de ambas.
Dado que la operación petrolera demanda conocimientos técnicos de alto nivel,  conocimiento de los mercados de bienes y servicios, mecanismos de ejecución ágiles, capacidad de gestión, la  adopción del tipo de modelo de operación se basa en las fortalezas operativas y de regulación existentes en cada país.
Así, por ejemplo, en países con mecanismos robustos de regulación y con capacidades operativas limitadas se ha optado, en su momento, por la inclusión de empresas  privadas; por otro lado, en países con capacidades operativas fuertes y mecanismos de regulación limitados, la opción ha sido una empresa nacional.
Estas dos opciones representan los extremos, siendo que la realidad es que cada vez más países están fortaleciendo sus mecanismos regulatorios y también sus capacidades operativas mediante un modelo mixto.
En México esta decisión se tomó hace tiempo: en la Ley reglamentaria del artículo 27 se señala a la empresa Petróleos Mexicanos como el vehiculo operador de la Nación, estableciéndose con claridad que la operación (descubrimiento y extracción) de los recursos hidrocarburos se lleve a cabo a través de una empresa nacional, Petróleos Mexicanos.
Asimismo, el artículo 6 de la misma Ley le otorga a Pemex la facultad para celebrar contratos de obras y de prestación de servicios que requiera para la mejor realización de sus actividades.
De esta manera, en nuestro país  hemos optado por una variante del modelo mixto, fortaleciendo las capacidades operativas mediante las facultades que la ley le otorga a Pemex para  realizar contratos de obra y de servicios y, al mismo tiempo, robusteciendo los mecanismos regulatorios.
La reforma energética aprobada en  2008, reafirma este modelo, con lo que entramos en una nueva etapa en la que Petróleos Mexicanos  tiene el compromiso de  probar su eficacia.

En mi última colaboración, comenté acerca del origen y la propiedad sobre los recursos naturales y sus potenciales beneficios para las naciones propietarias.

Debemos, sin embargo, tomar en cuenta que no basta con ser el propietario de un recurso, si éste no puede explotarse. Surge, entonces, una pregunta, ¿cómo extraer esos recursos?

Son tres los elementos requeridos: capacidades técnicas, que incluyen tanto recursos humanos como tecnología, capacidad financiera y capacidad de gestión, es decir administración de los recursos.

¿Quién lo puede hacer?: el propio Estado, a través de una Secretaría y/o a través de una empresa nacional, mediante  empresas privadas, o una mezcla de estas dos opciones.

Aquí entramos en una primera decisión clave: estado rector y  regulador o estado operador.

El  elemento central de discusión se ubica en la captura de valor, ¿cómo captura el estado la renta petrolera?

Prácticamente todos los países del mundo han optado por el estado rector y regulador, pero le han dado diferentes enfoques al modelo de operación  de la industria,  vía empresa nacional, empresas privadas ya sean nacionales o internacionales, o una mezcla de ambas.

Dado que la operación petrolera demanda conocimientos técnicos de alto nivel,  conocimiento de los mercados de bienes y servicios, mecanismos de ejecución ágiles, capacidad de gestión, la  adopción del tipo de modelo de operación se basa en las fortalezas operativas y de regulación existentes en cada país.

Así, por ejemplo, en países con mecanismos robustos de regulación y con capacidades operativas limitadas se ha optado, en su momento, por la inclusión de empresas  privadas; por otro lado, en países con capacidades operativas fuertes y mecanismos de regulación limitados, la opción ha sido una empresa nacional.

Estas dos opciones representan los extremos, siendo que la realidad es que cada vez más países están fortaleciendo sus mecanismos regulatorios y también sus capacidades operativas mediante un modelo mixto.

En México esta decisión se tomó hace tiempo: en la Ley reglamentaria del artículo 27 se señala a la empresa Petróleos Mexicanos como el vehiculo operador de la Nación, estableciéndose con claridad que la operación (descubrimiento y extracción) de los recursos hidrocarburos se lleve a cabo a través de una empresa nacional, Petróleos Mexicanos.

Asimismo, el artículo 6 de la misma Ley le otorga a Pemex la facultad para celebrar contratos de obras y de prestación de servicios que requiera para la mejor realización de sus actividades.

De esta manera, en nuestro país  hemos optado por una variante del modelo mixto, fortaleciendo las capacidades operativas mediante las facultades que la ley le otorga a Pemex para  realizar contratos de obra y de servicios y, al mismo tiempo, robusteciendo los mecanismos regulatorios.

La reforma energética aprobada en  2008, reafirma este modelo, con lo que entramos en una nueva etapa en la que Petróleos Mexicanos  tiene el compromiso de  probar su eficacia.

07.08.09

Recursos naturales y bienestar social

Carlos Morales Gil. Director General de PEMEX Exploración y Producción
Recursos naturales y bienestar social
Los recursos naturales, como su nombre lo indica, son aquellos que la naturaleza  genera a través de procesos físicos o químicos, como la evaporación del agua de los océanos y su precipitación como lluvia, los minerales, el petróleo y el gas natural, los bosques y selvas, las tierras para cultivo, y que la humanidad tiene la obligación de aprovechar de manera sustentable.
Algunos de estos recursos son renovables, y otros no lo son; pero sin duda todos son importantes. Algunos son necesarios para  subsistir, otros para tener una vida mas confortable y algunos otras son símbolo de poder y riqueza; todos sin excepción juegan un papel relevante en la economía de las naciones y por lo tanto su distribución geográfica es fundamental para establecer el  principio económico que hoy rige en todo el mundo.
Los recursos naturales son propiedad de la nación en cuyo territorio se encuentren.
Existen varias preguntas que nos debemos plantear, encaminadas a buscar las formas de convertir esos recursos en bienestar para el genero humano.
Cuando valen los recursos  naturales?  Al igual que todas las cosas valen cuando se conjugan dos condiciones: alguien esta dispuesto a pagar por ellos y alguien está dispuesto a venderlos, es decir existe un mercado.
Los recursos naturales si no son utilizables no tienen valor. Para el caso específico del petróleo y el gas, al igual que los minerales, para dales valor, primero hay que encontrarlos, luego hay que desarrollarlos, es decir construir toda la infraestructura requerida para su extracción, y entonces se estará en la posibilidad de extraerlos y transformarlos en formas útiles, en valor.
Una lección fundamental en esta materia es que los recursos no descubiertos, no tienen valor. Podemos tener una enorme riqueza por descubrir, pero poco vale dicha riqueza si ésta permanece en las profundidades del mar o de la tierra.
Todo este proceso recién descrito tiene un costo, y éste se encuentra incluido en el valor del recurso que se está comercializando.
De ahí que el valor de los recursos naturales, al igual que todos los bienes que consumimos, tiene dos componentes, el valor intrínseco del producto, lo que valen las moléculas de petróleo, o los tomates,  más  el costo de su proceso, el cual por supuesto,  debe incluir una utilidad para el que  lo extrae y transforma.
Esto nos lleva a un par de  conclusiones:
Al Estado, como representante de la Nación, le corresponde capturar el valor intrínseco de los hidrocarburos, también conocido como renta petrolera, para aplicar el principio de propiedad enunciado al inicio de este artículo.
Pero también sin duda, las empresas que lo extraen, sean una o quinientas, al igual que el agricultor que planta y cosecha tomates,  deben de recuperar sus costos y tener una utilidad razonable para poder subsistir.
Hay por supuesto muchas más preguntas que es necesario responder, por ahora dejamos aquí nuestros comentarios.

Los recursos naturales, como su nombre lo indica, son aquellos que la naturaleza  genera a través de procesos físicos o químicos, como la evaporación del agua de los océanos y su precipitación como lluvia, los minerales, el petróleo y el gas natural, los bosques y selvas, las tierras para cultivo, y que la humanidad tiene la obligación de aprovechar de manera sustentable.

Algunos de estos recursos son renovables, y otros no lo son; pero sin duda todos son importantes. Algunos son necesarios para  subsistir, otros para tener una vida mas confortable y algunos otras son símbolo de poder y riqueza; todos sin excepción juegan un papel relevante en la economía de las naciones y por lo tanto su distribución geográfica es fundamental para establecer el  principio económico que hoy rige en todo el mundo.

Los recursos naturales son propiedad de la nación en cuyo territorio se encuentren.

Existen varias preguntas que nos debemos plantear, encaminadas a buscar las formas de convertir esos recursos en bienestar para el genero humano.

¿Cuándo valen los recursos  naturales?  Al igual que todas las cosas valen cuando se conjugan dos condiciones: alguien esta dispuesto a pagar por ellos y alguien está dispuesto a venderlos, es decir existe un mercado.

Los recursos naturales, si no son utilizables, no tienen valor. Para el caso específico del petróleo y el gas, al igual que los minerales, para dales valor, primero hay que encontrarlos, luego hay que desarrollarlos, es decir construir toda la infraestructura requerida para su extracción, y entonces se estará en la posibilidad de extraerlos y transformarlos en formas útiles, en valor.

Una lección fundamental en esta materia es que los recursos no descubiertos, no tienen valor. Podemos tener una enorme riqueza por descubrir, pero poco vale dicha riqueza si ésta permanece en las profundidades del mar o de la tierra.

Todo este proceso recién descrito tiene un costo, y éste se encuentra incluido en el valor del recurso que se está comercializando.

De ahí que el valor de los recursos naturales, al igual que todos los bienes que consumimos, tiene dos componentes, el valor intrínseco del producto, lo que valen las moléculas de petróleo, o los tomates,  más  el costo de su proceso, el cual por supuesto,  debe incluir una utilidad para el que  lo extrae y transforma.

Esto nos lleva a un par de  conclusiones:

  • Al Estado, como representante de la Nación, le corresponde capturar el valor intrínseco de los hidrocarburos, también conocido como renta petrolera, para aplicar el principio de propiedad enunciado al inicio de este artículo.
  • Las empresas que lo extraen, sean una o quinientas, al igual que el agricultor que planta y cosecha tomates,  deben de recuperar sus costos y tener una utilidad razonable para poder subsistir.
29.07.09

Petróleo y Crecimiento: ¿Existe Correlación?

Carlos Morales Gil. Director General de PEMEX Exploración y Producción
Iniciar una participación a través de la expresión de ideas en un medio novedoso como es el blog de Pemex, implica una gran responsabilidad. Lo aquí expuesto es reflejo de 40 años de experiencia en esta apasionante industria.
El petróleo es un recurso naturalde origen orgánico, es decir, se forma de la descomposición de la materia orgánica al ser sometida a altas presiones y temperaturas en el interior de la tierra. Químicamente, está compuesto fundamentalmente por dos elementos, carbono e hidrógeno, dos elementos fundamentales en la producción de energía.
Ese proceso de transformación de plantas y animales en hidrocarburos tomó millones de años y se requieren enormes cantidades de materia orgánica para  generar un volumen que sea comercialmente explotable, lo que hace que el petróleo sea para propósitos prácticos un recurso no renovable.
México durante más de un siglo ha tenido una participación destacada en los mercados petroleros, ya que nuestro país fue uno de los primeros lugares en el mundo donde se inició la búsqueda de este recurso. A lo largo de más de un siglo, el país ha sido importante proveedor de este energético para el mundo, principalmente para los Estados Unidos.
Desde los inicios de la actividad petrolera en México en los primeros años del siglo pasado, y hasta 1921, la producción mostró una tendencia creciente, con lo que llegamos a ocupar el segundo lugar como productores de petróleo en el mundo. A dicha etapa le siguió un periodo de de baja inversión y la consecuente declinación. 1938 marco un parteaguas, no solo por la expropiación, sino también porque coincidió con el descubrimiento y desarrollo del campo Poza Rica, que nos devolvió la ruta de crecimiento.
En las décadas de los cincuenta y sesenta, el importante crecimiento económico que experimentó el país presionó la oferta interna de petróleo por lo que dejamos de ser autosuficientes, convirtiéndonos en importadores de crudo. Pero en la década de los setenta, con el descubrimiento de los grandes yacimientos mesozoicos del sureste, recuperamos nuestra posición exportadora de crudo, situación que hemos mantenido durante los últimos 37 años, muy diferente del de  los productos petrolíferos, los cuales hemos tenido que importar de manera creciente durante la última década.
A lo largo del siglo 20 y lo que va del 21 hemos pasado de ser exportadores a ser importadores y nuevamente exportadores de crudo, pero importadores de productos derivados. Hoy la producción de petróleo ha declinado, porque no repusimos las reservas que tendrían que haber sustituido la producción de Cantarell, al tiempo que continuamos exportando crudo, lo cual genera divisas, pero importamos petrolíferos, lo cual consume divisas.
La historia de la industria petrolera mexicana me hace plantear dos reflexiones iniciales: primero, que se debe hacer todo lo posible por integrar cadenas productivas de la industria, para poder capturar el mayor valor posible de los recursos naturales, y segundo, que su desarrollo debe ser acorde con el desarrollo económico del país, a fin de no crear desbalances.

Iniciar una participación a través de la expresión de ideas en un medio novedoso como es el blog de Pemex, implica una gran responsabilidad. Lo aquí expuesto es reflejo de 40 años de experiencia en esta apasionante industria.

El petróleo es un recurso natural de origen orgánico, es decir, se forma de la descomposición de la materia orgánica al ser sometida a altas presiones y temperaturas en el interior de la tierra. Químicamente, está compuesto fundamentalmente por dos elementos, carbono e hidrógeno, dos elementos fundamentales en la producción de energía.

Ese proceso de transformación de plantas y animales en hidrocarburos tomó millones de años y se requieren enormes cantidades de materia orgánica para  generar un volumen que sea comercialmente explotable, lo que hace que el petróleo sea para propósitos prácticos un recurso no renovable.

México durante más de un siglo ha tenido una participación destacada en los mercados petroleros, ya que nuestro país fue uno de los primeros lugares en el mundo donde se inició la búsqueda de este recurso. A lo largo de más de un siglo, el país ha sido importante proveedor de este energético para el mundo, principalmente para los Estados Unidos.

Desde los inicios de la actividad petrolera en México en los primeros años del siglo pasado, y hasta 1921, la producción mostró una tendencia creciente, con lo que llegamos a ocupar el segundo lugar como productores de petróleo en el mundo. A dicha etapa le siguió un periodo de de baja inversión y la consecuente declinación. 1938 marco un parteaguas, no solo por la expropiación, sino también porque coincidió con el descubrimiento y desarrollo del campo Poza Rica, que nos devolvió la ruta de crecimiento.

En las décadas de los cincuenta y sesenta, el importante crecimiento económico que experimentó el país presionó la oferta interna de petróleo por lo que dejamos de ser autosuficientes, convirtiéndonos en importadores de crudo. Pero en la década de los setenta, con el descubrimiento de los grandes yacimientos mesozoicos del sureste, recuperamos nuestra posición exportadora de crudo, situación que hemos mantenido durante los últimos 37 años, muy diferente del de  los productos petrolíferos, los cuales hemos tenido que importar de manera creciente durante la última década.

A lo largo del siglo 20 y lo que va del 21 hemos pasado de ser exportadores a ser importadores y nuevamente exportadores de crudo, pero importadores de productos derivados. Hoy la producción de petróleo ha declinado, porque no repusimos las reservas que tendrían que haber sustituido la producción de Cantarell, al tiempo que continuamos exportando crudo, lo cual genera divisas, pero importamos petrolíferos, lo cual consume divisas.

La historia de la industria petrolera mexicana me hace plantear dos reflexiones iniciales: primero, que se debe hacer todo lo posible por integrar cadenas productivas de la industria, para poder capturar el mayor valor posible de los recursos naturales; segundo, que su desarrollo debe ser acorde con el desarrollo económico del país, a fin de no crear desbalances.

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